Las principales contraindicaciones de Viagra son el uso de nitratos, los problemas cardíacos graves, la hipotensión, algunas enfermedades hepáticas u oculares hereditarias y la alergia al sildenafilo. En estos casos, tomar Viagra puede ser peligroso. Este artículo detalla cuándo no se debe tomar Viagra y por qué la valoración médica es imprescindible.
Forma parte de nuestra sección sobre disfunción eréctil y salud sexual.
¿Cuál es el principio activo y cómo influye?
El principio activo de Viagra es el sildenafilo, un inhibidor de la PDE-5 que relaja los vasos sanguíneos y mejora el flujo de sangre al pene. Precisamente por su efecto sobre la circulación y la presión arterial, existen situaciones en las que su uso está contraindicado. Conocerlas es esencial para evitar riesgos, por lo que Viagra es un medicamento de prescripción.
¿Cuál es la contraindicación más importante?
La contraindicación más grave es el uso de nitratos orgánicos, como el trinitrato de glicerilo o el dinitrato de isosorbida, empleados en enfermedades cardíacas. Combinar Viagra con nitratos puede provocar una caída peligrosa de la presión arterial. Esta combinación está totalmente desaconsejada y es la razón por la que el médico debe conocer todos los medicamentos que toma el paciente.
¿Qué problemas de salud contraindican Viagra?
| Situación | Motivo |
|---|---|
| Problemas cardíacos graves | riesgo cardiovascular |
| Hipotensión / hipertensión no controlada | alteración de la presión arterial |
| Enfermedad hepática grave | afecta al metabolismo del fármaco |
| Retinosis pigmentaria | enfermedad ocular hereditaria rara |
| Alergia al sildenafilo | reacción adversa |
Además, una reserva cardíaca deteriorada y la hipertensión no controlada aumentan los riesgos. Por eso quién puede tomarlo se valora individualmente, como se explica en quién es buen candidato para Viagra.
¿Qué interacciones medicamentosas hay que vigilar?
Además de los nitratos, Viagra puede interactuar con otros medicamentos. No debe combinarse con otros inhibidores de la PDE-5, como el tadalafilo (Cialis) o el vardenafilo (Levitra). Algunos fármacos, como ciertos antibióticos (por ejemplo la ciprofloxacina) o antifúngicos, pueden alterar la absorción del sildenafilo. Por eso es clave informar al médico o farmacéutico de toda la medicación, incluidos los corticosteroides, que también afectan a la función sexual (ver prednisona y corticosteroides).
¿Qué precauciones añadidas conviene tener?
Más allá de las contraindicaciones absolutas, hay situaciones que requieren precaución y ajuste por parte del médico, no necesariamente la prohibición. Es el caso de algunas enfermedades cardíacas estables, ciertos tratamientos para la próstata o el uso de alfa-bloqueantes, que pueden potenciar el efecto hipotensor. También conviene moderar el alcohol, ya que aumenta los efectos secundarios. Por eso es esencial que el médico conozca el historial completo y todos los medicamentos en uso, incluidos los suplementos. Esta valoración individual es la que determina si Viagra es seguro en cada caso, como se explica en quién es buen candidato.
¿Qué hacer ante problemas durante el tratamiento?
Si aparecen problemas inusuales mientras se toma sildenafilo —como una erección dolorosa y prolongada, dolor torácico o alteraciones visuales graves—, hay que buscar atención médica. El papel del médico o farmacéutico es garantizar un uso seguro, ajustando o desaconsejando el tratamiento según el caso. La regla general es clara: ante cualquier contraindicación o duda, la decisión corresponde a un profesional sanitario.